31 de Octubre

No me preocupo en absoluto por el porvenir; estoy segura de que Dios hará su voluntad. Esta es la única gracia que deseo… Jesús no tiene necesidad de nadie para llevar a cabo su obra, y , si me aceptara a mí para ir a las misiones, sería por pura bondad.

Pongámosnos en las manos de Dios, y estemos siempre dispuestos a aceptar su voluntad.

30 de Octubre

Me pide, hermano, que elija entre dos nombres, María o Teresa, para una de las niñitas que bautice. Puesto que los chinos no quieren dos protectoras en vez de una sola, habrá que darle la más poderosa; así que será la Santísima Virgen la que gane.

Busquemos tambien nosotros en la Santísima Virgen nuestra protección.

29 de Octubre

Tal vez quiera usted saber lo que piensa nuestra Madre sobre mis deseos de ir a Tonkín. Ella cree en mi vocación, pero no cree que mi vocación pueda nunca realizarse; para ello sería necesario que la vaina fuese tan sólida como la espada, y quizás (nuestra Madre así lo cree) la vaina sería arrojada al mar antes de llegar a Tonkín. ¡La verdad es que no resulta nada cómodo estar compuestos de un cuerpo y de un alma! Este miserable hermano asno, como lo llamaba San Francisco de Asís, estorba con frecuencia a su noble hermana y le impide lanzarse adonde quisiera….
En fin, no quiero maldecidlo: a pesar de sus defectos, todavía sirve para algo, ya que hace ganar el cielo a su compañera y lo gana para si mismo y nos gusta tanto.

Ofrezcamos como Teresita, los defectos de nuestro cuerpo para que a traves de ellos podamos ganarnos el cielo.

28 de Octubre

Yo amo también aquella playa infiel
Que fue el objeto de tu amor ardiente;
muy contenta hacia ella volaría,
Si un día mi Jesús me lo pidiese…
Más a sus ojos sobran las distancias
Y el universo un punto le parece.
¡Mi débil amor y chicos sufrimientos,
por él benditos, le hacen amar y,
a pesar de la distancia, lo sostienen….!

27 de Octubre

Después de su partida, he leído la vida de varios misioneros; entre otras, la de Teófano Vénard, que me interesó y emocionó mucho más de lo que pueda decir. Bajo esta impresión, he compuesto algunas estrofas, totalmente personales; no obstante, se las envío.
La penúltima estrofa requiere algunas explicaciones: en ella digo que partiría feliz para Tonkín si Dios se dignará llamarme allá. Tal vez esto lo sorprenda, porque ¿no es acaso un sueño el que una carmelita piense en partir para Tonkín? Bueno, no, no es un sueño, y hasta puedo asegurarle que si Jesús no viene pronto a buscarme al Carmelo del cielo, algún día partiré para el de Hanoi, porque ahora hay en esa ciudad un Carmelo, fundado hace poco por el de Saigón.