30 de Noviembre

Un sabio decía: Denme una palanca, un punto de apoyo, y levantaré el mundo.
Lo que Arquímedes no pudo lograr, porque su petición no se dirigía a Dios y porque la hacía desde un punto de vista material, los santos lo lograron en toda su plenitud. El Todopoderoso des dio un punto de apoyo: Él mismo, Él solo. Y una palanca: la oración, que abrasa con fuego de amor. Y así levantaron el mundo. Y así lo siguen levantando los santos que aún militan en la tierra. Y así lo seguirán levantando hasta el fin del mundo los santos que vendrán.

29 de Noviembre

A veces, cuando mi espíritu está tan seco que me es imposible sacar un solo pensamiento para unirme a Dios, rezo muy despacio un “Padrenuestro”. Entonces esas oraciones me encantan y alimentan mi alma mucho más que si las rezara precipitadamente un centenar de veces.

28 de Noviembre

Para ser escuchados, no hace falta leer en un libro una hermosa fórmula compuesta para esa ocasión. Si fuera así…¡que digna de lástima sería yo…!Fuera del Oficio divino no me siento con fuerzas para sujetarme a buscar en los libros hermosas oraciones; me produce dolor de cabeza, ¡hay tantas…, y a cada cual más hermosa…! No podría rezarlas todas, y al no saber cuál escoger, hago como los niños que no saben leer: le digo a Dios simplemente lo que quiero decirle, sin componer frases hermosas, y él siempre me entiende….

27 de Noviembre

¡Qué grande es el poder de la oración! Se diría que es como una reina que en todo momento tiene acceso libre al rey y que puede alcanzar todo lo que pide.

26 de Noviembre

Para mí la oración es un impulso del corazón, una simple mirada lanzada hacia el cielo, un grito de gratitud y de amor, tanto en medio del sufrimiento como en medio de la alegría. En una palabra, es algo grande, algo sobrenatural que me dilata el alma y me une a Jesús.