31 de Marzo

¡Cuántas almas llegarían a la santidad si fuesen bien dirigidas!!!

Cristo nos llamo para que nos salvaramos en racimos…¿Ayudo a la salvación de las almas de los que amo, o de las que no conozco?

30 de Marzo

Dios me concedió el consuelo de contemplar de cerca las almas de los niños. Entonces comprendí la desgracia que supone el no formarlas bien desde su mismo despertar, cuando se asemejan a la cera blanca sobre la que se puede dejar grabada la huella de las virtudes, pero también la huella del mal…

¿Busco el tiempo, o la forma de dejar las huellas del amor grabadas en los más pequeños, en nuestros hijos?

29 de Marzo

Si hablaba de esa manera, no era porque el cielo no atrajera mis deseos, sino porque en aquel entonces mi único cielo era el amor, y sentía, como San Pablo, que nada podría apartarme del objeto divino que me había hechizado…

¿Que cosas nos estan hechizando en la vida? ¿Estan llenas de Cristo?

28 de Marzo

Crecía en el amor de Dios. Sentía en mi corazón unos ímpetus que hasta entonces no conocía. A veces tenía verdaderos transportes de amor. Una noche, no sabiendo cómo decirle a Jesús que lo amaba y cómo deseaba que fuese amado y glorificado en estas partes, pensé con dolor que él nunca podría recibir en el infierno un solo acto de amor; y entonces le dije a Dios que, por agradarlo, aceptaría gustosa verme sumergida allí, a fin de que fuese amado eternamente en ese lugar…Yo sabía bien que eso no podía glorificarlo, porque él sólo desea nuestra felicidad. Pero cuando se ama, una siente necesidad de decir mil locuras.

Comparte con tus hermanos una experiencia fuerte con el Señor.

27 de Marzo

En mi alma había cesado la noche. Jesús despertándose, me había devuelto la alegría, el ruido de las olas se habían calmado. En lugar del viento de la prueba, henchía mi vela una brisa ligera, y yo creía que pronto llegaría a la ribera bendita que ya divisaba muy cerca de mi. Y esa ribera estaba muy cerca de mi barquilla; pero aún debía levantarse más que una tormenta, que ocultaría a su vista el faro luminoso, haciéndolo temer que se había alejado para siempre de la playa tan ardientemente deseada…

Te exorto a que descubras la alegría que Cristo, solo él, es capaz de darte.