31 de Mayo

“Reverendo Padre Roulland:
Me siento muy indigna de estar especialmente asociada a uno de los misioneros de nuestro adorable Jesús….Me sentiré verdaderamente feliz de trabajar con usted por la salvación de las almas. Para eso me hice Carmelita: al no poder ser misionera por la acción, quise serlo por el amor y la penitencia”

Has podido descubrir cuál es tu misión en este mundo? O qué misión has aceptado de parte de tu Señor?

30 de Mayo

Después de haber venido así, cada noche, al pie de tu altar, llegaré por fin a la última noche de mi vida, y entonces comenzará para mi el día sin ocaso de la eternidad, en el que descansaré sobre el divino Corazón de las luchas del destierro…Amén.

Generalmente, hablar o pensar sobre el último día de nuestras vidas nos asusta o ni siquiera lo queremos pensar…pero que gran enseñanza nos deja Teresita en esta reflexión….Y tu que opinas o piensas sobre este tema? Lo pensasteis alguna vez?

29 de Mayo

Sin embargo, Dios mío, lejos de desalentarme a la vista de mis miserias, vengo a ti confiada, acordándome de que no tienen necesidad de médicos los sanos, sino los enfermos.
Te pido, pues que me cures, que me perdones, y yo, Señor, recordaré que el alma a la que más has perdonado debe amarte también más que las otras….Te ofrezco todos los latidos de mi corazón como otros tantos actos de amor y de reparación, y los uno a tus méritos infinitos. Y te pido, divino Esposo mío, que seas tu mismo el reparador de mi alma y que actúes en mí sin hacer caso a tus resistencias.
En una palabra, ya no quiero tener más voluntad que la tuya. Y mañana, con la ayuda de tu gracia, volveré a comenzar una vida nueva, cada uno de cuyos instantes será un acto de amor y de renuncia.

….¿Qué tienes para ofrecerle a tu divino Esposo, a tu Señor, esta noche?

28 de Mayo

¡Oh Dios escondido en el sagrario!, todas las noches vengo feliz a tu lado para darte gracias por todos los beneficios que me has concedido y para pedirte perdón por las faltas que he cometido en esta jornada, que acaba de pasar como un sueño….
¡Qué feliz sería, Jesús, si hubiese sido eternamente fiel! Pero, muchas veces por la noche estoy triste, porque veo que hubiera podido responder mejor a tus gracias….Si hubiese estado más unida a ti, si hubiera sido más caritativa con mis hermanas, más humilde y más mortificada, me costaría menos hablar contigo en la oración.

….¿Cuál es tu examen de conciencia a la hora de acostarte?

27 de Mayo

Dios está muy lejos de llevarme por el camino del temor.
Sé encontrar siempre la forma de ser feliz y de aprovecharme de mis miserias… Y estoy segura de que eso no le disgusta a Jesús, porque él mismo parece animarme a seguir por el camino….

¿Sabes encontrar la forma de ser feliz? ¿Cómo lo has logrado? Deja algunas pautas que te han sido beneficiosas para que ayudes con tu experiencia de amor a otros hermanos.