29 de Enero

Una vez, en la playa, al atardecer, a esa hora en la que el sol parece querer bañarse en la inmensidad de las olas, dejando detrás de sí un surco luminoso, iba a sentarme en una roca…Estuve contemplando durante mucho tiempo aquel surco luminoso, imaginen de la gracia que ilumina el camino que debe recorrer la barquilla de ligera vela blanca…Allí hice el propósito de no alejar nunca mi alma de la mirada de Jesús, para que pueda navegar en paz hacia la patria del cielo….

¿Que promesa te animas a hacerle hoy a Jesús?

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