27 de Febrero

Yo soy esa hija, objeto del amor previsor de un Padre que no ha enviado a su Verbo a rescatar a los justos sino a los pecadores. Él quiere que yo lo ame porque me ha perdonado mucho; no mucho, sino todo. No ha esperado a que yo lo ame mucho, sino que ha querido que yo sepa hasta qué punto él me ha amado a mí, con un amor de admirable prevención, para que ahora yo lo me a él ¡con locura…!
¿A quién eres capaz de amar con locura? ¿Te reconoces hijo de Dios?

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