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II. TERESA DE LISIEUX, DOCTORA PARA EL TERCER MILENIO PDF Imprimir E-Mail

8. Hablar del Tercer Milenio es hablar de tiempo y de acción de Dios, en primer lugar. El se manifiesta y obra en la historia. Ya nos dijo Teresa de Jesús que "todo tiempo es bueno para hacer Dios grandes mercedes" (F 4, 5). Están por concluirse dos mil años de historia cristiana. Al celebrar este momento histórico "no se quiere inducir un nuevo milenarismo, como se hizo por parte de algunos al final del primer milenio; sino que se pretende suscitar una particular sensibilidad a todo lo que el Espíritu dice a la Iglesia y a las Iglesias (cf. Ap 2, 7 ss.), así como a los individuos por medio de los carismas al servicio de toda la comunidad... La humanidad, a pesar de las apariencias, sigue esperando la revelación de los hijos de Dios y vive de esta esperanza..." (Tertio Millennio Adveniente (TMA), núm. 23). Dios nos interpela hoy, como ayer y siempre, para construir nuestra existencia, personal y comunitaria, con una respuesta libre y responsable.

9. En la perspectiva de la celebración del Gran Jubileo del año 2000, Dios ha suscitado en la Iglesia la conciencia de la necesidad de una nueva evangelización para responder a este tiempo especial de gracia y renovar la fe, la esperanza y el amor centrándolos en Jesús, único Salvador y centro de la historia. El nos revela el verdadero rostro de Dios y nos descubre la presencia y la acción del Espíritu en las personas y en el mundo.

La historia es lugar de la presencia operante, salvífica de Dios y de la responsabilidad de las personas. "La Iglesia destaca la importancia de la historia como lugar en el que Dios se manifiesta... Pero es preciso decir también que la Iglesia entiende que el tiempo, la libertad y la historia son el lugar en el que el hombre construye la existencia humana. Ambas presencias, no en un paralelo incomunicable, sino en un diálogo que, por parte de Dios, es gratuito e inicial y, por parte del hombre, es abierto en sentido trascendontal" (A. Olival Junior, "Uma reflexao sobre o tempo; sentido do tempo milenar", en AA.VV., Rumo ao Terceiro Milenio (Sao Paulo, 1977), pág. 30).

La hora de una nueva evangelización es también la hora de los grandes retos y desafíos del mundo. No se pueden separar estas dos cosas. Hay desafíos por contraste y por armonía con el Evangelio de Jesús, confiado a la Iglesia para su anuncio realización en la historia. Estos desafíos nos piden suma atención a la luz del Evangelio. Dejamos constancia de ello y dirigimos nuestra palabra únicamente a las exigencias que se nos presentan directamente desde el campo de la evangelización misma.

A) Las exigencias de la nueva evangelización

10. Hacer resonar el anuncio del Evangelio pide entrar en algunas vías señaladas por la Encíclica Redemploris Missio: el testimonio, el anuncio, la comunión y el servicio (Cf. Nn. 41-60). Conviene tenerlas presentes para comprender lo fundamental y actual del mensaje de Teresa de Liseux, Doctora de la Iglesia.

El testimonio

11. Evangelizar no es transmitir una doctrina sino una experiencia transformada en vida. Esta experiencia es precisamente la que se comunica: "de que hemos oído, lo que hemos vislo con nuestros ojos, lo que contemplamos... os lo anunciamos, para que también vosotros estéis en comunión con nosotros" (1 Jn 1, 1 3). En el umbral del Tercer Milenio el mundo ante el que hay que dar testimonio es un mundo de increencia y de injusticia. Los cristianos estamos llamados a "dar respuesta a todo aquel que nos pide razón de nuestra esperanza" (1 Pe 3, 15). La pregunta es cómo hacer existencialmente inteligente esta esperanza y este testimonio. Esto lleva al creyente a revisar su vida personal y eclesial, porque "el hombre contemporáneo cree más a los testigos que a los maestros, más a la experiencia que a la doctrina, más a la vida y a los hechos que a las teorías" (Ib. N. 42). Y hoy el testimonio evangélico, al que el mundo es más sensible, es el de "la atención a las personas y la caridad hacia los pobres y pequeños, hacia los que sufren" (Ib), y también el empeño por la paz, la justicia, los derechos humanos (Ib).

El anuncio

12. Junto con el testimonio, el cristiano cumple su misión evangelizadora a través de la proclamación de la Buena Noticia de salvación: Cristo ha muerto y resucitado y nos ha trans formado en hijos e hijas de Dios; nos ha liberado de la esclavitud del mal, del pecado y de la muerte. Lo que hay que anunciar es el amor de Dios, Padre nuestro, que nos llama a la comunión con El. Destinatarios de este anuncio son todos los seres humanos. En nuestro tiempo existen campos que están pidiendo una atención especial: las grandes ciudades que favorecen el individualismo y el anonimato, la desagregación cultural, el pluralismo, la indiferencia. De manera especial los jóvenes necesitan ser evangelizados. Ellos son el futuro del mundo. Igualmente hay urgencia de hacer resonar el anuncio del Evangelio a las masas de los no practicantes. Y sigue siendo actual y exigente el primer anuncio a los que no lo han escuchado, a los que no conocen a Jesucristo.

La comunión

13. "Fue voluntad de Dios el santificar y salvar a los hombres, no aisladamente, sin conexión alguna de unos con otros, sino constituyendo un pueblo, que le confesara en verdad y le sirviera santamente" (Lumen gentium (LG), 9). Con estas palabras el Vaticano II señalaba con toda claridad que la fe se vive en comunidad, que el fruto de la evangelización y de la acción del Espíritu es la creación de comunidades fraternas que forman la nueva familia de Dios. Es en la comunión donde se manifiesta el advenimiento de Cristo. "Por ella sabemos que hemos pasado de la muerte a la vida (cf. I Jn 3, 14)... y de ella (la comunión) emana una gran fuerza apostólica" (Perfectae caricatis (PC), 15). La comunión se da por medio de la fe y de los sacramentos de la fe que conducen a la "koinonía" que se abre a todos, en especial a todos los que creen en Cristo, a través de un ecumenismo activo y solidario. La comunión exige el diálogo sincero y fraternal.

El servicio

14. La fe necesita expresarse en obras porque en Cristo Jesús sólo tiene valor "la fe que actúa por la caridad" (Gal 5, 6). El servicio a Dios y a los demás es la mejor prueba del amor. La "diakonía" cristiana no es otra cosa que un seguimiento de Jesús que "vino no a ser servido sino a servir" (Mt 20, 28) y que estuvo entre nosotros "como el que sirve" (Lc 22, 27). Desde los principios del cristianismo hubo unos destinatarios privilegiados del servicio de los creyentes: los pobres, los marginados, los que sufren. Por ello, en la perspectiva del Gran Jubileo del año 2000, Juan Pablo II, en su Carta Apostólica Tertio Millennio Adveniente, no duda en afirmar: "se debe decir ante todo que el compromiso por la justicia y por la paz en un mundo como el nuestro, marcado por tantos conflictos y por intolerables desigualdades sociales y económicas, es un aspecto sobresaliente de la preparación y de la celebración del Jubileo" (TMA, 51).

B. Teresa del Niño Jesús, Doctora para el Tercer Milenio

15. Tenemos que empezar anteponiendo una palabra de entronque con la tradición o patrimonio espiritual que alimenta la experiencia doctrina de Teresa de Liseux. El Carmelo -"desierto" al que quería irse con su hermana Paulina es la tierra en la que hunde sus raíces desde niña. Con la precocidad que define toda su "carrera de gigante" hay que decir que "vive" la espiritualidad carmelitana mucho antes de leerla formulada por Teresa y, sobre todo, por Juan de la Cruz. La profunda sintonía vocacional que advertimos en ella no se explica solamente con la lectura de sus escritos. Es más bien fruto del Espíritu que, con la vocación al Carmelo, la hace hija de ellos y la ayuda a vivir una experiencia espiritual semejante y claramente definida, que encontrará su confirmación y enriquecimiento en el contacto con la experiencia doctrina teresiano sanjuanista.

16. Examinando la experiencia de Teresa de Lisieux y profundizando en sus enseñanzas que poseen actualidad y universalidad podemos comprender cuál es el aspecto de su experiencia doctrinal que la hace maestra y doctora en la Iglesia en la perspectiva evangelizadora del Tercer Milenio y que resume todos los demás: EL AMOR PATERNO-MATERNO DE DIOS.

Ella, guiada por el Espíritu, fue llevada a comprender la revelación del amor misericordioso de Dios que resume en sí todo el Evangelio. Dios es amor que se revela a los pobres y sencillos. Dios amor nos invita a vivir en comunión con El y con los demás y a servir a nuestros hermanos como Jesús lo hizo para testimoniar y proclamar esta Buena Noticia.

Doctora de la experiencia de un Dios cercano v misericordioso

17. El redescubrimiento del rostro paterno materno de Dios fue el punto de arranque del camino nuevo hacia la santidad, que nuestra hermana vivió sobre todo a partir de 1894, en la experiencia de su debilidad. Jesús le mostró, como ella dice, que el camino es el del abandono y la confianza de un niño, que se duerme en los brazos de su Padre sin temor: " 'El que sea pequeñito, que venga a mí ', dijo el Espíritu Santo por boca de Salomón. Y ese mismo Espíritu de amor dijo también que 'a los pequeños se les compadece y perdona'. Y, en su nombre, el profeta Isaías nos revela que en el último dia... 'como una madre acaricia a su hijo, así os consolaré yo, os llevaré en brazos y sobre las rodillas os acariciaré'. Jesús no pide grandes hazañas, sino únicamente abandono y gratitud" (Manuscrito B, 1 r-v).

Esta experiencia de Teresa de Lisieux es la experiencia de un Dios Padre Madre que ama a los injustos y malos (cf. Lc 6, 35); que conoce lo que necesitamos antes de que se lo pidamos; que y nos perdona y pide que perdonemos; que nos protege y cuida de nosotros (cf. Mt 6, 8 9.14 15, 26). Aquí se encuentra el paso del temor a la confianza. Estamos ante Dios como hijos e hijas ante un padre y una madre. Dios hace colaborar todo para nuestro bien, aun nuestras deficiencias y fallos. Reconocer a Dios Padre Madre requiere un corazón de niño que opta por permanecer pequeño: "Lo que agrada (a Jesús) es verme amar mi pequeñez y mi pobreza, es la esperanza ciega que tengo en su misericordia... La confianza, y nada más que la confianza, puede conducirnos al amor" (Carta 197, a Sor María del Sagrado Corazón, 17 de septimbre de 1897).

En la raíz de toda vocación cristiana está la iniciativa del Señor. Las personas llamadas, respondiendo a la invitación de Dios, se confían a su amor y realizan la entrega incondicional de su vida, consagrando todo presente y futuro a Dios, abandonándolo confiadamente todo en sus manos. En la espiritualidad cristiana para el Tercer Milenio todo esto es de capital importancia.

Doctora de la experiencia del amor de Dios que se transforma en comunión y servicio

18. La experimentación es la nota clave de un mundo técnico científico. Todas las cosas deben ser experimentadas, vistas de alguna manera. La espiritualidad cristiana no es una excepción a esta tendencia. La experiencia y el testimonio son centrales en la vida cristiana. Hoy esto reviste particular importancia. Asistimos a una reacción contra un exagerado intelectualismo en materia de fe y de religión. Si bien esta búsqueda de la experiencia tiene el peligro de la subjetividad y de un cierlo infantilismo espiritual, no puede ser rechazada sin más. Las experiencias espirituales son fuente de conocimiento y de profundización en la revelación de Dios.

Teresa de Lisieux es maestra de una auténtica experiencia de Dios que compromete en el seguimiento de Jesús. Ella nos enseña la experiencia del contacto con la Palabra de Dios; el sentido de fraternidad que Cristo nos comunica y la exigencia de respuestas concretas guiadas por el amor.

19. La tendencia eclesial de la espiritualidad de hoy nos habla de la comunión de todos en Cristo y en el Espíritu. Hay que colocar todos los dones que tenemos al servicio de la comunidad de los creyentes. Las huellas de la experiencia y doctrina de Teresa de Lisieux se encuentran claramente presentes en esta dimensión de la espiritualidad de la evangelización hoy. Ella vive para la Iglesia, Cuerpo de Cristo. En ella deseaba vivir todas las vocaciones para testimoniar y anunciar el Evangelio en los más apartados lugares de la tierra, hasta que, meditando los capítulos 12 y 13 de la primera carta a los Corintios, descubre su vocación y misión en la Iglesia: "¡Jesús, amor mío..., al fin he encontrado mi vocación! ¡Mi vocación es el amor! Sí, he encontrado mi puesto en la Iglesia, y ese puesto, Dios mío, eres tú quien me lo ha dado... En el corazón de la Iglesia, mi Madre, yo seré el amor. Así lo seré todo... ¡¡¡ Así mi sueño se verá hecho realidad! ! !" (Manuscrito B, 3 v).

20. Teresa de Lisieux, que vivió fuertemente centrada en Dios como el único absoluto, dialogó con El en la oración asumiendo las necesidades de sus hermanos y hermanas. A partir de este diálogo, se entregó a los demás y vivió su vocación por la salvación del mundo. En el Manuscrito C Teresita da una orientación preciosa para una auténtica espiritualidad en el compromiso de la nueva evangelización: "Como un torrente que se lanza impetuosamente hacia el oceano arrastrando tras de sí todo lo que encuentra a su paso, asi, Jesús mío, el alma que se hunde en el oceano sin riberas de tu amor atrae tras de sí todos los tesoros que posee. Señor, tú sabes que yo no tengo más tesoros que las almas que tú has querido unir a la mía" (Manuscrito C, 34 r).

Esta convicción de Teresa de Lisieux, de que la autenticidad de nuestro amor a Dios se manifiesta en la calidad de amor a los demás, ha influido ciertamente en la espiritualidad de nuestro siglo, particularmente en la espiritualidad del compromiso evangelizador. Su experiencia y su doctrina han enseñado a los cristianos que, como en círculos concéntricos, la dimensión del amor fraternal se va abriendo a horizontes cada vez más amplios, todos ellos como una expansión que parte del amor a Dios. El primer círculo es el de los más cercanos, el más amplio es el de la Humanidad entera. La confianza y el abandono en Dios Padre Madre son en Teresa de Lisieux la fuente de la caridad fraterna y del apostolado, expresión de amor a todos al querer comunicarles la buena noticia de la salvación.

Teresa de Lisieux traduce en vida la exigencia evangélica del servicio a los más pequeños y pobres, en los que se descubre el rostro de Cristo (cf. Mt 25, 31 45). A ellos se revela Dios de manera especial (cf. Mt 11, 25 27). En este servicio hay que estar dispuestos a dar la vida por los demás, como Cristo, que pide al Padre que, si es posible aparte de El el cáliz del sufrimienlo y la pasión, pero vive abierto y disponible a cumplir su voluntad.

Doctora del camino evangélico de la santidad

21. En la conclusión de la Encíclica Redemptoris missio, dedicada a explicar la permanente validez del mandato misionero de Cristo, Juan Pablo II afirma: "El llamado a la misión se deriva de la vocación a la santidad... La vocación universal a la santidad está estrechamente unida a la vocación y a la misión: todos los fieles son Ilamados a la santidad y a la misión... La espiritualidad misionera de la Iglesia es un camino hacia la santidad" (Redemptoris missio (RM), 90). Teresa de Lisieux transformó esa doctrina en experiencia vivida. Por ello fue proclamada patrona universal de las misiones junto con el gran apóstol San Francisco Javier. En esto su doctrina experiencia es de gran actualidad para la nueva evangelización. Ella entra en el Carmelo para alcanzar, a través de su vida contemplativa, la santidad: Dios "me hizo también comprender que mi gloria no brillará ante los ojos de los mortales; sino que consistiría en ¡¡¡Ilegar a ser una gran Santa! ! !" (Manuscrito C, 32 r). Desde un principio tuvo la convicción de que entraba en el Carmelo no para huir del mundo sino para entrar en él con mayor profundidad. Su experiencia espiritual no es búsqueda de un refugio frente a un mundo hostil sino ofrecimiento consciente al martirio.

22. "Hoy más que nunca es necesario un renovado compromiso de santidad... es necesario suscitar en cada fiel un verdadero anhelo de santidad, un fuerte deseo de conversión y de renovación personal en un clima de oración siempre más intensa y de solidaria acogida del prójimo, especialmente del más necesitado" (Vita consacrata (VC), 39). Teresa de Lisieux une admirablemente la santidad y misión, la auténtica contemplación que compromete, desde la propia identidad vocacional, en la evangelización. Propone así, sin dicotomías, un camino evangélico para testimoniar y anunciar la Buena Noticia frente a los desafíos del momento actual.

Concentrando la santidad en el amor, Teresita ayuda a superar la separación entre contemplación y acción, porque el amor es lo que une ambas dimensiones. Ella entró en la vida contemplativa para lograr una mayor eficacia apostólica. RevoIucionó, de este modo, la relación entre ascética y mística. Puso el acento en ésta, porque exige la abnegación evangélica vivida cada día. Por eso, por encima de las mortificacioncs corporales puso la mortificación originada por el servicio a los demás: la capacidad de acogida, de comprensión, de perdón, de ayuda y solidaridad. Todas estas son grandes enseñanzas para vivir la espiritualidad de la nueva evangelización.

Doctora del camino para la irtegración de la persona

23. Teresa de Lisieux, como todo ser humano, estuvo sujeta a los condicionamienlos propios de toda vida humana. Vivió la experiencia de un proceso liberador desde el punto de vista psicológico que la condujo a la aceptación de sí misma y, por tanto, le dio la capacidad de acoger en una madurez integral todas las limitaciones de su historia personal.

En el mundo actual se acentúan fuertemente las tensiones internas, las heridas espirituales, los condicionamientos de todo tipo que impiden tantas veces la realización de las personas. Teresa de Lisieux aprendió a asumir su propia vida limitada, imperfecta, condicionada por el ambiente familiar, religioso y social, liberándose así de su dominio para convertirse con la gracia de Dios en una persona libre que descubre el Dios de Jesucristo, fiel y misericordioso. Así nos enseña a aprovecharnos de todo para crecer y madurar, humana y cristianamente.

24. Teresa del Niño Jesús y de la Santa Faz tuvo que luchar para superar todo aquello que le impedía ser ella misma. En su camino de maduración humana experimenta el trauma de la muerte de su madre que la golpea fuertemente (Cf. Manuscrito A, 13 r). El amor de Dios y la amistad con El despiertan en ella el dinamismo liberador capaz de orientar todos los condicionamientos hacia la integración humana.

Ella vivirá, de los cuatro a los catorce años, en un período doloroso. Debe enfrentar el ambiente escolar que, en cierto modo, experimenta agresivo; la entrada en el Carmelo de su hermana Paulina, su segunda madre. Como consecuencia de esa separacidn enferma seriamente. Se trata de una enfermedad psicosomática. Más adelante la atormentan los escrúpulos (Ib. 39 r).

Todos estos sufrimienlos se concentran en su hipersensibilidad: "cuando comenzaba a consolarme de lo sucedido, Iloraba por haber llorado" (Ib. 44 v). Vivía encerrada en un círculo vicioso sin saber cómo salir de él.

Es entonces cuando comienza a recorrer el camino del amor y de la entrega a Jesús que hace posible la completa curación de su hipersensibilidad en la noche de Navidad de 1886. A partir de ese momento se libera de las ataduras inconscientes que la Ilevaban a encerrarse en sí misma. Puede abrirse ampliamente a la vida: estudios, contactos, naturaleza, viajes...

25. Para el hombre y la mujer de hoy, atormentados por tantas experiencias negativas en el ambiente familiar y social, y que los Ilevan a la angustia y a la inseguridad frente al futuro, Teresa de Lisieux muestra que el miedo ante la incertidumbre de cada día se resuelve abriéndose al amor de Dios y del prójimo. Es así como se va adquiriendo la paz y la alegría de saber que hay un Dios padre misericordioso que acompaña con su amor y providencia a todos sus hijos e hijas. La Santa presenta al mundo, enfermo de miedo y de angustia, la terapia del amor y la confianza en Dios y del servicio y la entrega a los demás. La Santa ha descubierto y nos ha transmitido la verdad profunda de un Dios de misericordia que quiere comunicarse plenamente a todos los que se abren a El.

Doctora de la fe para el mundo de la incredulidad

26. Uno de los ámbitos en los que aparece en forma diáfana la actualidad de la doctrina de Teresa de Lisieux es el del ateísmo y la incredulidad. Ya el Concilio Vaticano II, analizando el fenómeno del ateísmo contemporáneo, indicaba que esa palabra designa realidades muy diversas: "Unos niegan a Dios expresamente. Otros afirman que nada puede decirse acerca de Dios. Los hay que someten la cuestión teológica a un análisis metodológico tal, que reputan como inútil el propio planteamiento de la cuestión... Hay quienes imaginan un Dios por ellos rechazado, que nada tiene que ver con el Dios del Evangelio... Además, el ateísmo nace a veces como violenta protesta contra la existencia del mal en el mundo" (Gaudium et spes (GS), 19).

Dios quiso que la experiencia espiritual de Teresa de Lisieux la convirtiera en interlocutora existencial con el mundo de la incredulidad. Ella conoció la prueba de la fe en medio de un mundo que, en nombre de la ciencia y del racionalismo, negaba la existencia de Dios y orientaba al ateísmo.

27. En la actualidad los no creyentes se diferencian de los del tiempo de la Santa. Son los agnósticos o indiferentes que buscan motivos para dar sentido a la vida después de haber experimentado la frustración del fracaso de la modernidad y de sistemas ateos y materialistas. Ellos experimentan confusamente una llamada al absoluto que Ilene su vacío existencial y colme sus aspiraciones.

Teresa de Lisieux enfrenta el problema de la angustia frente a la muerte que está en el fondo también del ateísmo, que se pregunta sobre la existencia de Dios y de otra vida. La Santa se vio de repente sumergida en el abismo de estas angustias y experimentó, en la prueba de la fe, la angustia de la nada. Vivió la privación de lo que ella llamaba "el gozo de la fe" o "gozar de ese hermoso cielo sobre la tierra" (Manuscrito C, 7 r). Ella entra en un mundo denso de tinieblas que la rodean y la aplastan. Le parece escuchar que le dicen: "Crees que un día saldrás de las tinieblas que te rodean. i Adelante, adelante! Alégrate de la muerte, que te dará, no lo que tú esperas, sino una noche más profunda todavía, la noche de la nada" (Ib. 6 v).

28. En medio de esta situación Teresa de Lisieux conserva la fe y el amor. De este modo, su experiencia de noche oscura de la purificación se transforma en solidaridad dinámica y fecunda con aquellos que viven sumergidos en la incredulidad. Antes de la prueba de fe ella afirma que no podía aceptar que hubiera personas que no creyeran: "No me cabía en la cabeza que hubiese incrédulos que no tuviesen fe. Me parecía que hablaban por hablar cuando negaban la existencia del cielo." Después de su experiencia dolorosa se convence de lo contrario: "Durante los días tan gozosos del tiempo pascual, Jesús me hizo conocer por experiencia que realmente hay almas que no tienen fe" (Ib. 5 v).

Sumergida en la más profunda oscuridad la Santa no deja de amar a Aquel en quien confía. Su drama brota del hecho de vivir al mismo tiempo la luz de la fe y las tinieblas de los incrédulos. Es entonces cuando comprende que Dios quiere con ello que ella ofrezca por los incrédulos los sufrimientos que vive en el amor, sentándose a la mesa con los pecadores y comiendo con ellos el pan de la prueba (Cf. Manuscrito C, 6 r).

Existen testimonios elocuentes de conversiones a la fe a partir de la lectura de los escritos de Teresa de Lisieux. No pocos han encontrado en ellos el verdadero rostro de Dios y, al mismo tiempo, la iluminación para el drama de su búsqueda en medio de las tinieblas y de la tentación de la incredulidad. Esto da actualidad a su mensaje para los alejados, los incrédulos, indiferentes.

Teresa de Lisieux mujer, Doctora de la lglesia

29. La experiencia y la doctrina de Teresa de Lisieux cobra especial valor en nuestra época en la que se van abriendo nuevas perspectivas de presencia y acción para la mujer en la sociedad y en la Iglesia. La mujer está llamada a ser "una señal de la ternura de Dios con el género humano" (VC, 57). Y a enriquecer la Humanidad con su "genio femenino". La joven carmelita de Lisieux realizó ambas cosas en su vida. Claras y abundantes huellas ha dejado en sus escritos.

Teresa del Niño Jesús transmite su experiencia espiritual con su estilo femenino concreto, directo, cercano. Aunque condicionada por la época en que vivió, no deja de manifestar su convicción evangélica de la igualdad entre el hombre y la mujer, y de la importancia de una colaboración mutua como discípulos de Jesús. Esto aparece, sobre todo, en su correspondencia epistolar con sus hermanos misioneros: comparte con ellos sus experiencias humanas y espirituales y no duda en expresarles su modo de pensar en temas teológicos y de experiencia cristiana: su idea de la justicia de Dios, el camino de infancia espiritual, la confianza en la misericordia divina.

30. Su feminismo, al igual que el de Teresa de Jesús, desemboca en un compromiso mayor con el Evangelio, por encima de los prejuicios que marginaban a la mujer de su época. Teresa de Lisieux experimentó esa situación de la mujer en la sociedad y en la Iglesia de finales del siglo XIX. En el Manuscrito A cuenta con claridad y sentido del humor lo que vivió durante el viaje a Roma antes de entrar al Carmelo.

"Aún hoy sigo sin comprender por qué en Italia se excomulga tan fácilmente" a las mujeres. A cada paso nos decían: ¡No entréis aquí... No entréis allá, que quedaréis excomulgadas...! ¡Pobres mujeres! ¡Qué despreciadas son...! Sin embargo, ellas aman a Dios en número mucho mayor que los hombres, y durante la pasión de Nuestro Señor las mujeres tuvieron más valor que los Apóstoles, pues desafiaron los insultos de los soldados y se atrevieron a enjugar la Faz adorable de Jesús..." (Manuscrito A, 66 b).

Su condición de mujer, que expresa con la frescura y sinceridad de una persona libre, la Ileva a una reilexión evangélica: esta marginación de la mujer la hace participar más cerca del desprecio del que fue objeto Jesús en su pasión. Las mujeres tuvieron el valor de enjugar el rostro de Cristo. " Seguramente por eso él permite que el desprecio sea su lote en la tierra, ya que lo escogió también para sí mismo... En el cielo demostrará claramente que sus pensamientos no son los de los hombres, pues entonces los últimos serán los primeros..." ( Ib). Jesús las constituyó en los primeros testigos de su resurrección.

31. La mujer, que se ha abierto espacios de mayor participación en la sociedad y en la lglesia, encuentra ciertamente en Teresa de Lisieux un estímulo para vivir, como afirma Juan Pablo II, "una cultura de la igualdad entre el hombre y la mujer". Por otro lado, como lo pedía Hans Urs von Balthasar en las celebraciones del primer centenario del nacimiento de Teresa de Lisieux, ella ha abierto, con su mensaje, el campo teológico a la reflexión femenina: "La teología de las mujeres nunca ha sido tomada en serio ni integrada por la corporación. Sin embargo, después del mensaje de Lisieux habría finalmente que pensar en ello en la reconstrucción actual de la dogmática" (Cit. G. Gaucher, "Actualité de Sainte Therese de Lisieux", en Therese de Lisieux et les missions. Missions et contemplation (Kinshasa, 1996), pág 127).

Esto responde a lo que el documento postsinodal Vita consecrata presenta como perspectivas nuevas para la mujer en la Iglesia, cuande dice: "se espera mucho del genio de la mujer también en el campo de la reflexión teológica, cultural y espiritual, no sólo en lo que se refiere a lo específico de la vida consagrada femenina, sino también en la inteligencia de la fe en todas sus manifestaciones" ( VC, 58).

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  Comentarios (7)
 1 Hi Teresa I had fun
Escrito por Shamim, el 11-10-2014 06:36
Hi Teresa I had fun at class last night. I have a picture of my fthear who passed two years ago the 28th that I would like painted if you have the time to do it. Right now we have a painting of a ship over our fireplace but I would like to replace with Daddy's painting. Please get back to me soon and I'll see you next week. But it would mean a lot to me if you could find the time to do it for me.Thanks TeresaAngelique http://kacpins.com [url=http://pefvvmbw.com]pefvvmbw[/url] [link=http://brsaowb.com]brsaowb[/link]
 2 Hi June,Mikey Yonnot
Escrito por Marisol, el 09-10-2014 04:34
Hi June,Mikey Yonnotti is a 10 yr old boy who was the model for Baby Jesus in Madonna at Play . His mother is the model for Mary. Mikey has had seiruos problems with Crohn's Disease and last year had part of his colon taken out. Normally they do not take out the colon of one so young. Because of being on steroids so long, his immune system has been weakened. He is a wonderful, cheerful child, who continues to have a good outlook on life. I'll resend those Bl. Elizabeth prayer cards with the blank for the name.
 3 Please pray for us a
Escrito por Ismaaciil, el 06-10-2014 19:45
Please pray for us and my husband and my two chldrien. We want to embrace this devotion for the Divine Mercy please give us the strenght to be able to say this chaplet everyday especially my husband. We ask Jesus to come into our hearts. Please pray for my ailing husband that Jesus will shower him His mercy and grant him complete healing through this prayer/chaplet.
 4 Yesterday I visited
Escrito por Jomarie, el 04-10-2014 02:32
Yesterday I visited the Shrine of Saint Therese in Darien, IL for a cosisnefon with Father Bernard, a German Carmelite Monk who has lived in the States for many years. He is now assigned to the Shrine, and it is next door to the Carmelite Provincial House.After the Sacrament of Confession, Father gave me a tour of the cell in which Saint Terese lived and died. It's not a replica, but the real cell. It includes her bed and all the furniture therein. Actual window that overlooked a courtyard. It was the very same window that she looked out and saw a huge Cricifix. Her writing desk, and her writings were there as well. Then there is actual door and door frame, and tiles that were all from her room including the door knob.Finally, her favourite painting of Jesus standing outside the door of our hearts and knocking. There is no knob to open the door from the outside. It is up to us to open the door from the inside, and let Jesus enter into our lives.Invite Our Lord to enter into your lives, and let Him be Lord over your life.
 5 HERMOSA SANTA!
Escrito por NORMA ALVAREZ, el 15-09-2009 23:05
Tal como el titulo le puse, una hermosa santa en todo sentido. Historia maravillosa de vida, que nosotros, a través de los escritos, podemos conocer y experimentar una sensación insaciable de ternura y devoción. Soy de Corrientes, Argentina, y pertenezco a la comunidad de Santa Teresita, nuestra Teresita, santa bondadosa y milagrosa si las hay. Estamos preparando entre varios ministros una charla abierta, antes de que llegue su fiesta patronal. Gracias por transcribir todos estos articulos que nos enriquecen la mente y el alma. Saludos!
 6 muy bien
Escrito por mariolis, el 17-09-2008 23:34
me parece muy buena la experiencia del autor. da ideas muy claras sobre santa teresita. felicitaciones. Dios nos conceda la gracia de hacer vida estas virtudes que vivión teresita.
 7 TERESA DE LISIEUX, DOCTORA PARA EL TERCE
Escrito por María, el 03-02-2008 14:16
Doctora de la experiencia de un Dios cercano v misericordioso. 
ESTO ES LO MÁS IMPORTANTE...Para mí, y además nos enseñó con su vida a vivirlo...¡¡Gloria al Señor!!
 
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